Las calles de Alemania se vaciaron antes de lo previsto. La fiesta no tuvo lugar o, mejor dicho, se trasladó a Madrid. Con el dolor de rigor en el alma, los alemanes reconocen que España mereció ganar la Eurocopa 2008.
“Pocas veces una derrota de 0 a 1 fue tan clara: precisamente en la final de la Eurocopa, la selección alemana mostró uno de sus peores rendimientos de los últimos años. Al final le faltó incluso la fuerza para luchar”.
Así resume Der Spiegel el partido en que el equipo de España se coronó campeón del fútbol europeo. Y puntualiza, igualmente, que España ganó en buena ley, sin haber perdido un solo encuentro en este torneo. Pese a todo el dolor de la derrota, ese fue el tenor general de las reacciones en Alemania: reconocer la calidad del adversario y sus méritos para quedarse con la copa de Europa.












