España escribe su historia más bella derrotando con claridad a Alemania en la final con un gol de Torres y proclamarse campeona de la Eurocopa con total justicia. La selección ha sido, de largo, el mejor equipo del torneo.
La historia más bella jamás contada. España se proclamó con total merecimiento, incluso con total autoridad, campeona de la Eurocopa de naciones 2008. Redondeó el mejor torneo de su historia, puso color al tÃtulo de 1964 y consiguió la corona que su selección merecÃa. No ha habido un solo equipo superior al español de cuanto se cruzaron en su camino, ni uno solo con mejor fútbol de cuantos han participado en Suiza y Austria. España es al fin campeona. ¡Por fin! ¡El sueño se hizo realidad! Casillas levantó el trofeo, Villa fue el máximo goleador, Torres dará la paz a Marcelino y la selección dejará de pensar que hay equipos mejores. No los hay.
La selección española hizo añicos su extraña tradición dramática para dar el paso que tenÃa que dar, el paso que su fútbol estaba obligado a dar, el paso que separa a los buenos equipos de los equipos campeones. El siglo XXI empieza a colocar a España en el lugar que merece, en el lugar que sus clubes disfrutan y han disfrutado, en el lugar que distingue a los buenos de los mejores. Y España es, ha sido, la mejor.












